Mar
29
2011
0

ATRAVESANDO O BOSQUE

«… yo no tengo muy claro que yéndote, por muy lejos que vayas, puedas escapar. Me da la impresión de que no hay que confiar demasiado en la distancia».

«A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo se huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como esta.

Y tú en verdad la atravesarás, claro está. La violenta tormenta de arena. La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas e tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre y tú, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja. Y esa sangre se verterá en tus manos. Tu sangre y, también, la sangre de los demás.
Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni  siquiera estarás seguro de la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa sí quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena».
«- Escúchame. El corazón de tu madre estaba repleto de un miedo y de una ira espantosos. Igual que lo está el tuyo ahora. Por eso tuvo que abandonarte.

- ¿A pesar de quererme?

- En efecto -dice el joven llamado Cuervo-. Tuvo que abandonarte a pesar de quererte. Lo que ahora debes hacer tú es tratar de comprender los sentimientos de tu madre y aceptarlos. No heredarlos y repetirlos. Dicho de otro modo, lo que ahora debes hacer es perdonarla. Ya sé que no es fácil. Pero debes hacerlo. Es la única salvación. No hay otra».

«A veces el bosque intenta amedrentarme por encima de la cabeza, y otras bajo mis pies. Exhala su hálito helado en mi nuca. Me clava mil ojos en la piel. Trata, de diversas maneras, de expulsar al intruso. Pero yo he ido aprendiendo a sobrellevar sus amenazas. ¿Acaso no es este bosque, en definitiva, una parte de mi? A partir de cierto punto he empezado a verlo de este modo. Estoy efectuando un recorrido dentro de mí, igual que la sangre a través de las venas. Lo que estoy viendo es mi propio interior, lo que parecen amenazas no son más que ecos del terror que anida en mi corazón. Las telarañas que se extienden en el bosque son las telarañas tendidas en mi corazón, los pájaros que gritan sobre mi cabeza son los pájaros que yo he criado».

Kakfa en la orilla. 2002. Haruki Murakami.

Written by esterica in: Narrativa |
Mar
14
2011
0
Feb
05
2011
0
Xan
31
2011
0

UNIVERSIDADE DE TOKIO

Cuando ingresé en la universidad, entré en un club de música folk porque me apetecía cantar. Pero aquel sitio estaba lleno de impostores. Cuando me acuerdo de ellos, se me ponen los pelos de punta. Al entrar allí, lo primero que te hacían era leer El Capital. «Para el próximo día, lee de tal a tal página». Según el discursito que nos soltaron, la música folk estaba intimamente ligada a la sociedad y al movimiento radical. ¡Ya ves tú! En cuanto llegaba a casa, me esforzaba en leer a Marx. Pero no entendía nada. Aquello era peor que el modo condicional. Desistí a la tercera página. En la siguiente reunión dije que lo había leído pero que no había entendido nada. A partir de entonces me trataron de imbécil: que no tenía conciencia de los problemas, que me faltaba conciencia social… No bromeo. Y todo por decir que no entendía un texto. ¿No te parece alucinante?

Los debates también eran terribles. Todos utilizaban palabras complicadas y ponían cara de entenderlo todo.  Como no me aclaraba, volví a preguntar: «¿Qué es la explotación imperialista? ¿Tiene alguna relación con la Compañía de las Indias Orientales?». O esto otro: «Abajo la comunidad industrial-académica! ¿Significa que al salir de la universidad uno no puede encontrar trabajo en una empresa?». Nadie supo explicármelo. Al contrario, se enfadaron ostensiblemente. ¿Puedes creerlo?

Me gritaban: «¿Cómo puede ser que no entiendas estas cosas? ¿Qué tienes en la cabeza?». Y ése fue el fin. Quizás yo no soy muy inteligente. Pertenezco al pueblo. Pero ¿no es el pueblo el que hace funcionar el mundo? ¿Acaso no es el pueblo el explotado? ¿Qué revolución es ésa en que se alardea de palabras complicadas que el pueblo no entiende? ¿Que clase de cambio social es ése? Yo también quiero mejorar el mundo. Pienso que, si alguien está siendo explotado, esto tiene que terminar. Y de ahí vienen mis preguntas. ¿Tengo razón?

Entonces llegué a la conclusión de que todos aquellos eran unos impostores. Que se sentían felices fanfarroneando con palabras complicadas, que sólo pretendían impresionar a las alumnas de primero y meterles mano bajo las faldas. Y que, al terminar cuarto, se cortarían el pelo, buscarían un empleo en Mitsubishi-Shoji, en Tokyo Broadcasting System, IBM o en banco Fuji, se casarían con unas bellezas que no hubieran leído a Marx en su vida y les pondrían nombres repelentes a sus hijos, de ésos rebuscados. «Abajo la comunidad industrial-académica» Era para llorar de risa… Non te imaginas a los nuevos. Pese a no entender nada, ponían cara de sabelotodo y se reían de mí. Incluso me soltaban: «Eres tonta. Aunque no entiendas nada, tú diles «Sí, sí. ¡Y tanto!», y ya está».

Tokio Blues. 1987. Haruki Murakami

Written by esterica in: Narrativa |
Xan
16
2011
0

PARÍS (COMO DIÁSPORA)

Pavadas que uno inventa en el exilio para de algún modo convencerse de que no se está quedando sin paisaje, sin gente, sin cielo, sin país. Las geografías, que delirio zonzo…

… y que increíble encontrarlos aquí y pensar que estude a punto de desviarme en la rue des Écoles y no los hubiera visto, todo fue porqué recordé que hoy todavía no había comprado Le Monde y vine hasta el quiosco de enfrente y además allí pensé que debía buscar un libro de Foucault y por eso crucé para seguir por Saint-Germain.

- También Laura es algo muy concreto. Y te gusta. Vos sabés que no es un reproche. También Óscar es igualmente concreto. Y me gusta. Son datos objetivos, ¿no?

- Sí, claro.

- ¿Laura sabe que nos íbamos a ver en París?

- No me atreví. Y te juro que no fue por falta de sinceridad. Pero se está reponiendo muy de a poco. Lo de Chile fue para ella una segunda catrástrofe.

.. de improvio no vio nada. Alguién, desde atrás, le había colocado una capucha. Sólo entonces comprendió que, de puro distraído, se encontraba de nuevo en su patria.

Historias de París. 2007. Benedetti e Seguí.

Written by esterica in: Relato curto |
Dec
26
2010
0

ANTES, O PARAÍSO PERDIDO MÁIS SEPTENTRIONAL DO MUNDO

Antes non era unha aldea nin grande nin pequena. Depende do que se considera tal. Para ti era grande abondo. Trinta lumes repetía o teu pai cada noite para se laiar do orzamento escaso da casa do pobo. Trinta lumes e nin un máis en toda a volta. Dificilmente podería haber máis casas. Antes refuxiábase do Nordés e das fouces do Atlántico nunha vagoada invisible para os mapas ao pé da Punta Alta. O lugar máis septentrional do mundo repetía a túa nai, máis de seiscentos metros por riba do mar. Porén, e malia que para os máis vellos fose un espazo afogante ás veces, antolladizo outras, ti sentíalo como un lugar inmenso, un mundo inabranguible, a pesar da súa escasa extensión física. Ti non precisabas máis. Coñecías un por un todos os veciños, as engurras do seu rostro, as calosidades dos dedos, as cicatrices da pel. Tamén as feridas dos castiñeiros ao pé do río, as pedras do camiño dos arrieiros e as baixadas dos gabeeiros cara ao mar. Coñecías centímetro a centímetro daquela epiderme que era túa e non por iso deixaba de ser un lugar enigmático. Talvez polo eco do Nordés a pelexar nas furnas que tecían as tripas de Antes. Talvez polos garañóns que viñan se suicidar aos cantís do Silencio. Talvez polo fume que exhalaban as vísceras da terra. Por toda aquela xente que pasaba de cando en cando cara á Casa do Aire, xusto cinco légoas de toxo e herba namoradeira máis ao norte. Talvez polas mozas encantadas do Coro de Fondás, pola barca de pedra ancorada no mar ou polos aturuxos do monte de Basanta. Talvez foi por todo iso ou por nada. Quen sabe. Pero Antes tiña as dimensións xustas dos soños que ganduxabas naquelas tardes con tantos recunchos insólitos nas augas brancas daquel verán. Naquel tempo en que, coidas, case fuches feliz. Polo menos nalgúns pequenos e breves instantes.

Sol de inverno. 2009. Rosa Aneiros.

Written by esterica in: Narrativa |
Dec
14
2010
0

TOLO INTERROGADO NUNHA COMISARÍA DE MILÁN

¿El pueblo pide una verdadera justicia? Pues hacemos que se conformen con una un poco menos injusta. ¿Los trabajadores gritan basta ya de explotación? Pues procuraremos que sean un poco menos explotados, pero sobre todo que no se avergüencen de serlo… ¿Quieren que desaparezcan las clases? Pues haremos que no haya tanta diferencia, o mejor, que no se note tanto. ¿Quieren la revolución? Pues les daremos reformas, los ahogaremos en reformas… mejor aún, en promesas de reformas que jamás les daremos.

Mire, al ciudadano de a pie no le interesa que la mierda desaparezca, le baste con que se denuncie, estalle el escándalo y se pueda comentar. Para él, esa es la verdadera libertad y el mejor de los mundos , ¡aleluya!

Muerte accidental de un anarquista. 1970. Dario Fo.

Written by esterica in: Teatro |
Dec
14
2010
0
Nov
22
2010
0

MULLER EN AFGANISTÁN DOS COMUNISTAS AOS TALIBÁNS

«Todos los ciudadanos deben rezar cinco veces al dia. Si os encuentran haciendo otra cosa a la hora de rezar, seréis azotados.
Todos los hombres se dejarán crecer la barba. Quien no lo acate, será azotado.
Se prohíbe cantar.
Se prohíbe bailar.
Se prohíben los juegos de naipes, el ajedrez, los juegos de azar y las cometas.
Se prohíbe escribir libros, ver películas y pintar cuadros.
Si robáis, se os cortará la mano por la muñeca. Si volvéis a robar, se os cortará un pie.
(…)
Atención mujeres:
No mostraréis el rostro bajo ninguna circunstancia. Iréis cubiertas con el burka cuando salgáis a la calle. Si no lo hacéis, seréis azotadas.
Se prohíben los cosméticos.
Se prohíben las joyas.
No llevaréis ropa seductora.
No hablaréis a menos que os dirijan la palabra.
No miraréis a los hombres a los ojos.
No reiréis en público. Si lo hacéis, seréis azotadas.
No os pintaréis las uñas. Si lo hacéis, se os cortará un dedo.
Se prohíbe a las niñas asistir a la escuela. Todas las escuelas para niñas quedan clausuradas.
Se prohíbe trabajar a las mujeres.
Si os hallan culpables de adulterio, seréis lapidadas.
Escuchad. Escuchad atentamente. Obedeced.
(…)»

Mil soles espléndidos. 2007. Khaled Hosseini.

Written by esterica in: Narrativa |
Nov
22
2010
0

RECUPERÁNDOSE DAS FERIDAS DA VIDA NUNHA ALDEA NUN BOSQUE SUECO

Astrid:

“I have lived in this village my entire life, and most of my life I have been alone. I am old now. Nearly eighty years old. And with each passing day, it seems as if time goes ever mroe slowly. A day now seems longer than the entire life that went before. A season is eternity.”

“It is as if time is irrelevant. My life’s memories take up space with no regard to when they happened, or to there actual time-span. Thememories of brief incidents occupy almost all time, while years of my life have left no trace.”

“Thinking about it now, I wonder. I think that perhaps there are not such defining moments at all. Beginnings and ends are fluid, long chains of events where some links seem so insignificant and others so very momentous, while in fact all have the same weight. What may appear as a single dramatic moment is just a link between what was before and what comes after.”

Veronika:

“Time. I don’t understand it. I think I have never grasped the essence of time. Memories seem to surface in no particular order, with no time attached. Yesterday can seem as distant as last year.”

“Time. I don’t understand it. I think I have never grasped the essence of time. Memories seem to surface in no particular order, with no time attached. Yesterday can seem as distant as last year.”

“My life now consists of fragments where some are so blinding in their intensity that they make everything else indistinguishable. What shall I do with these glittering shards? There is no pattern; I can’t make them fit. With each other, or with the whole that should be my life. It feels as if my existence was extinguished in a flash, and afterwards my universe became incomprehensible. Just shards and particles, which I carry with me wherever I go. They are sharp and they still hurt to touch. And they are so heavy. I know there is more – there are less intense fragments that I need to make it whole. I want to remember everytiing. But perhaps I need to give it more time. Allow myself some rest. Distance myself a little, to see if I can make out a pattern. And face the truth about what is really there.”

Astrid y Veronika. 2009. Linda Olsson.

Written by esterica in: Narrativa |
Olark Livehelp

Powered by WordPress | Aeros Theme | TheBuckmaker.com WordPress Themes